Nuestra historia

En 2007, mientras preparábamos almuerzos para nuestras dos hijas, nos sentimos frustrados con la cantidad de bolsas de plástico que usamos todos los días. La tienda típica que compró las fiambreras que poseíamos era imposible de limpiar, recolectaban migas y olían a comida asquerosa. ¡Lo peor de todo es que nuestros hijos no habían podido disfrutar de la merienda de sus fiambreras después de la primera semana de haberlos comprado! Ese fue el comienzo de nuestro viaje para reinventar la fiambrera Sabíamos que tenía que haber una mejor manera. Nos propusimos equilibrar nuestra pasión por el medio ambiente con la pasión de nuestros niños por divertirse.
más